Anchoas y Tigretones

03-11-2009

Lectores y empatía

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Sabiduría popular, De jardines ajenos - Princesa Sigrid @ 10:40

Cóncavo y convexo

Hace poco tiempo, o quizás mucho por lo lentos que son los días desde hace una semana, le recomendaba a alguien la lectura de The act of reading de Wolfgang Iser. Si algún teórico de la literatura tuerce el morro al leer esto lo siento muchísimo, pero fue un libro fetiche para mí cuando comenzaba a navegar por mundos teóricos, por los que sólo en muy contadas ocasiones me arrepiento de no transitar. No es tan complaciente como Frye o tan polémico (¿?) como Derrida o Paul de Man (Todavía me acuerdo de una conferencia de Terry Eagleton llamándoles "la mafia de Yale", jijiji), pero pocas veces me sentí reflejada como lectora de forma tan fiel. Otro día hablaré de Jauss, de Umberto Eco y de más figuras señeras del star system teórico. Hoy sólo de un "conceto" (que diría mi amiga Encarnita Alcázar) que manejaba el sesudo alemán.

Iser habla de la existencia de un lector implícito, ese que habita, de forma inconsciente en la entelequia muchas veces absurda de la obra literaria. El que ayuda a construir, a elaborar, el que coopera. Bueno, esto dicho y contado de forma muy somera, que tampoco están los tiempos para marcarse pedanteces. Yo tengo lectores magníficos: me siguen, me leen, muchos me quieren incluso, a algunos les gusta lo que escribo, otros siempre intentan ver detrás el armazón de realidad-qué sería de nosotros sin los exégetas modelo "Aquí hay tomate"-y tengo, sobre todo, lectores cooperantes. Los que hacen que me apetezca salir de vez en cuando por esta pantallita y marcarme un rollo patatero como este. Los que comentan (¿hay alguna forma mejor de construcción literaria in absentia que los comentarios de un blog?), los que me envían mensajes fuera de la virtualidad (¿será un palimpsesto modelo Genette?. No sé), los que quieren seguir un relato esbozado, e incluso los que se apoyan en ciertas tradiciones para cerrar una ficción que puede quedar un poco coja (esto podría ser un pastiche, no sé lo que diría Fredic Jameson, el inconsciente posmoderno y tal y tal).En fin, chatos, que hasta yo puedo hablar de cronotopos bajtinianos. Pero mira que la cosa no va por ahí.

Lo que quiero decirte es que sé que estás delante de tu pantalla espiando mis líneas. Que posiblemente no hagas ningún comentario, ni me envíes mensajes, ni digas nada de nada. Porque quieres gastar el tiempo, casi compartido, desde el silencio y las sombras. No sé si tengo derecho a echarte de menos, a lo mejor nunca has estado, a lo mejor sí. Pero lo que sí que añoro son las cosas que no sucedieron por miedo o por un exceso de empatía.  No lo sé. Y eso, madre mía, sí que es una gran paradoja postmoderna.

Quiero leerte, en cualquier soporte.

 

 

 

 

15-09-2009

Un nuevo curso

Entrada que viene de: Amigos y vecinos, Sabiduría popular, Melancolía kitsch y de abuela cebolleta - Princesa Sigrid @ 22:57

Molinillo

Hay días en los que una dimitiría de sí misma. Dice mi desencantado  favorito que "malditos martes". No sé si es cosa del martes, de los biorritmos, de algún que otro desencuentro, o de tener la cabeza en veinte cosas a la vez. Yo, que siempre me he jactado de ser multitarea, empiezo a necesitar una organización digna de la mejor taxonomía o de Google Calendar. Apatía, tontera, ganas de pensar y no pensar, novelas a medias, pocos teclados por placer y la sensación de estar a medio gas. Dice Luis Cao que empezamos a necesitar el orden del nuevo curso. Quizás hemos crecido y vivido con el ritmo marcado por el colegio :meses de horario rígido, ocio salvaje durante tres meses y vuelta a empezar.

Sin embargo, "sin en cambio" que diría algún que otro fisno, el verano siempre aparece como una entelequia tan irrealizable como ficticia. Yo, que no fui veraneanta de pequeña ni turista lingüística que era lo que se llevaba, tenía una rutina muy semejante a la de los meses de cole. La diferencia era que leías todo lo que te salía del moño, ibas a la piscina o a la playa, y también, que no se diga, asistías a algún campamento o acampada organizada. Pero ese horizonte californiano de sonrisas  al sol era una grandísima mentira. Fui también una niña sin pueblo o aldea en la que cambiar de hábitos durante las vacaciones. Mis estíos eran urbanos, en una ciudad en la que muchos se quedaban, pero generalmente se iban los que tú más querías o necesitabas. Entendámonos : no he sido como los chicos de "Barrio", la peli de León de Aranoa. Pero tampoco he surcado mares, corrido miles de aventuras y escalado montañas escarpadas más allá del parque de enfrente de mi casa, la piscina a la que íbamos en mogollón, o los paseos en pandilla hasta más tarde. El territorio por explorar era yo misma. Mucho me temo que lo sigue siendo.

Empieza un nuevo curso, una nueva rutina, una rueda que gira otra vez. Quizás debamos quitarnos de encima esa sensación de tener que hacer nuevos deberes y no dejar nada para setiembre este año. Llevarlo todo al día. Incluso a nosotros.

 

18-08-2009

Normas del buen compañero de tumbona playera

Entrada que viene de: Frikerío, frikerío, Sabiduría popular, Sociología aficionada - Princesa Sigrid @ 09:28

Tumbadita y sin molestarOh, la playa en el verano. Con sus toallas multicolores, sus madrinas pertrechadas de bolsas de merienda, sus bragas naúticas, sus asambleas de ancianos arreglando el mundo y haciendo kilometraje de un extremo a otro. Días de ensaladilla y bistecs empanados, de bocata comprado a última hora, de chiringuitos salvadores con su griálica cerveza, de "momentos Exin castillos", de ojos entrecerrados bajo la mórbida caricia del sol…Ay qué bonito, pero qué incómodo es todo esto. Los que no somos animales playeros que corremos cual posesos a postrarnos bajo la primera y última rayola del sol y que, simplemente, disfrutamos del hecho de pasar un buen rato, observamos, asimilamos y reflexionamos. Creo que, en vez de cartelería avisando de donde no se puede aparcar, de tenderetes ofertando diversión infantil, de socorristas que bostezan, precisaríamos de un profesor Higgins que, en lugar de dicción, nos recordase, o mostrase por primera vez, los beneficios de comportarse como un ser humano en amable convivencia con los demás. Esbocemos, brevemente, unas líneas del buen compartidor de playa o vecino de toalla playera.

1.- Es dura la incompatibilidad de gustos musicales. Chaval, aunque te parezca increíble, no quiero quedarme patitiesa escuchando a Lady Gaga. Ni a los Violadores del Verso, ni a Carlos Baute (el hombre de la eterna sonrisa)

2.- No entiendo por qué alguna gente usa móvil si, realmente, con su tono de conversación el mensaje llegaría al receptor sin necesidad de ese caro e incómodo canal. Déjenlo en casa por Dios.

3.-  Adoro que todas las criaturas menores de una edad y que me van a pagar las pensiones en un futuro jueguen, salten y se regodeen en la diversión con el histerismo propio de una dieta rica en azúcares polisaturados. Pero me toca bastante las narices que el correteo se produzca delante de mi toalla, me dejen cual croqueta Findus salpimentándome de arena tras mi proceloso unte de bronceador y lo que es peor, que a sus progenitores se la sople o incluso les parezca divertido.

4.-  Roland Garros, Wimbledon, el Abierto de Australia, la Copa Davis y demás son eventos tenísticos respetables, interesantes y televisados para todo aquel al que le molen. Jugar a las palas en la playa soñando con que somos Rafa Nadal, Federer, las Williams o la saga Sánchez Vicario está muy bien, pero a cierta distancia. Como decía Joan Cusack en "Armas de mujer" a Melanie Griffith:"Yo de vez en cuando bailo en lencería en mi dormitorio, pero eso no me convierte en Madonna". Pues eso. En la orillita del mar, con salero y respeto al público.

5.- Señora: Su hijo o su niña no quieren el bocadillo. La que mira con ojos golositos, servidora, porque se ha llevado unos repugnantes biscotes con triste y doloroso pavo frío, soy yo. No grite insistiendo en la bondad del chorizo o del chopped. La rubia gordita de la lado, servidora, se pone de muy mala leche y le dan ganas de cargarse la soberbia educación que sin duda le están endosando al vástago levantándose, cogiendo el bocata y zampándoselo como una vulgar concursanta de "Supervivientes".

6.- Si vamos a la playa, vamos a la playa. Una cosa es llevar sombrilla y sillita y otra montarse un apartamento. El colmo lo vio en la playa de Miño mi compa Manolo, al ver como unos veraneantes de tienda de campaña sacaban del coche-después, lógicamente de la parrillada, la tele, los colchones, etc. etc-dos piezas de sintasol con dos macetas para poner delante de la tiendecita de campaña que montaban para un único día. 

Podría seguir, ya sabéis que soy una antipática con alergia a la convivencia-eso es mentira, pero lo utlilizo como Captatio Benevolentiae para que los que ejercen todas estas actividades se sientan reconfortados, pero es que una tiene un concepto minimalista de la playa. Eso sí, la cervecita del final en el chiringuito, no la perdono ni jarta vino.

11-08-2009

Un año de “Anchoas y Tigretones”

Cumpleaños de mi ciberretoño

16-07-2009

El spam ideológico

Entrada que viene de: Sabiduría popular, Sociología aficionada - Princesa Sigrid @ 13:11

A la papelera con todos estos machistasAnchoastigretoneros de mis entretelas, estoy agradecida y emocionada cual Lina Morgan al final del espectáculo por haber recuperado mi blog. Gracias a Blogsome que estás en el ciberespacio, gracias a todos los que os habéis preocupado por el paradero de este mi hijo con hachetemeeles, y paro ya que me pongo muy pesadita. Vamos a lo que vamos, es decir, al turrón y al post.

Una lee a veces comentarios en facebook, escucha conversaciones familiares, asiste a reuniones o asambleas convocadas por sindicatos, va a presentaciones de libros y cosas así y acaba siempre pensando en las musarañas. No porque sea irrespetuosa ni mala pécora, que también, sino porque debido a mi escasa capacidad de concentración siempre se me va la cabeza por otros derroteros. Acabo pensando, por ejemplo, en si pegan o no los calcetines del señor que tengo al lado con sus zapatos, en lo incómodos que son los bolsos de asa rígida como los que lleva esa señora, o asumiendo que me pone nerviosa cómo otros carraspean sin venir a cuento:uno de los últimos conciertos en el Opera Palace de Lacoru a parecía un pasaje de Pabellón de reposo. Cuando caigo ya en la fase alfa o REM de la musarañez hasta llego a imaginarme finales distintos de novelas, digamos por ejemplo, de Larsson o Saramago, por citar a unos cuantos superventas. Bien, a lo que iba. Yo creo que la culpa de mi musareñez no es mía sino del spam mental.

El spam mental ataca cuando se rodean los discursos o cualquier atisbo ideológico de verborrea electoral, facilona, cutre y archisabida. También hace su aparición cuando, por ejemplo, discutes sobre cualquier detalle doméstico y sacamos la típica retahíla de reproches y "te lo dije", relacionados, además y sin venir al caso, con mi/nuestro poco apego a la convivencia, a los detalles y al respeto. También cuando en el discursito relamidito y remangado de los redichos y redichas especialistas en el estereotipo "guerra de sexos" intentas colar una mínima acotación manifestando que tú no odias a los hombres y que el mundo de la pareja te parece muy respetable aunque no lo compartas : ahí aparece el spam de nuevo con sus autojustificaciones y lecturas mal asumidas. En el planeta del spam ideológico, del spam mental, triunfa el modelo zafio,arcaico y ofensivo también de cualquier forma de machismo. Incluso del que viene de las mujeres.

Cómo molaría tener una papelera de reciclaje para meter todos estos spams, crear un filtro bueno de verdad y evitar que entrasen en mi cabeza, resonando con el repiqueteo monótono con el que memoricé, hace mucho, la tabla de multiplicar y el catecismo. Pero me temo que los moldes  culturetas de wikipedia y, sobre todo, la necedad imperante en todo forman un escurridizo a la vez que asentado modo de atacar y contaminar los cerebros. Aunque sólo sea con el aburrimiento que producen.

 

 

 

21-04-2009

Teoría y práctica de la miniserie televisiva de fin de semana

Pinup de Elvgren preparándose para ver una miniserieUna de las cosas buenas de haberme dedicado a la teoría de la literatura-si, ya sé, como le dijo el Gallo a Ortega y Gasset "hay gente pa tó"-me ha quedado una desmedida afición de, además de al análisis, la clasificación, la categorización y las taxonomías. Si bien esto es paradójico porque la tag cloud de mi blog no carga desde que circuncidaron a Noé, el encontrar pequeñas miguitas de Pulgarcito, pequeños universos expandidos linkeados entre sí, me entretiene y hace que funcione galopantemente mi materia gris, dado que nadie tiene el detalle de regalarme un Brain Trainer para ponerme a aplaudir con las orejas adivinando dónde está Wally o como hacer una línea recta entre triángulos o algo así sin levantar el lápiz (y digo yo: ¿y q mí qué coño me importa esto?). Pero en fin, querida princesa republicana, no te pongas estupenda que te sale el Cide Hamete que llevas dentro y esto es un Cristo versus Arizona.

Soy de una generación que no cree que la tele sea un coco malo. Hay mucho que hablar sobre esto, pero llevo diciendo mucho tiempo que gran parte de la mejor ficción que se escribe ahora se hace para la televisión. No hablemos solo de "A dos metros bajo tierra " y "Los Soprano", "Verónica Mars" y "Las chicas Gimore" sino también "Lost", "The L word" "Sex in the city" y muchas otras. Gustos más o menos sofisticados aparte, atesoro como uno de los mayores piropos que me han dicho en mi vida que me parezco-sólo en la dialéctica, por desgracia, y de forma muy lejana,-a Lorelai Gilmore. Vaya chorrada, diréis, pero una, que tiene un pasado y presente totalmente mitómano viviendo en los mundos de Yupi, tiene su corazoncito de vieja bibliotecaria y eso…me emociona. Nadie es perfecto.

Ahora bien, a pesar de mi buen gusto televisivo, comparto con mi amiga Patricia-una de las mayores teleadictas que ha parido el siglo pasado, capaz de casi llorar al desprenderse de Canal + sólo por dejar de ver el canal Telenovela-la afición por las miniseries, en especial las de Antena 3 de los sábados y domingos por la tarde. Ahí lanzamos la teoría y a, quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga. 

a)Están hechas a propósito para el momento posterior a la siesta, en las que el estado de inconsciencia del espectador reclama o bien palomitas o bien merendola guarra, tipo patatas fritas y de postre chocolate o pipas, cocacola y galletas Príncipe.

b) Cumplen la heroica función de recuperar a viejas glorias del pasado como Melissa Gilbert, todas las protagonistas de los "Angeles de Charlie" en sus sucesivas etapas (a excepción de Bosley, que ya sería pelín perverso) reconvertidas en señoras de cincuenta bien llevados. También tiene una gran carrera en este género Connie Selleca.

c) Binomio amor-lujo llevado a sus últimas consecuencias. Grandes coches, estética ochentera decadente y escenarios muy American Beauty.Especialmente me flipa la supervivencia de las hombreras y de los pendientes a lo Kim Wilde.

d) Divorcios, infidelidades e incluso vidas paralelas (vi una de Beau Bridges que era la caña de España, el tío con dos casas, dos coches, dos identidades, dos familias cada una en un estado de los USA y las respectivas se enteran porque le da un infarto y las llaman a las dos). Las enfermedades terminales, la búsqueda de un donante y descubrir que todos son adoptados es también algo que ocurre a menudo.

e)  Recuperación de una memoria bastante jodida generalmente a partir de la visión de un juguete de la infancia o de una fotografía que hace desmadejar el hilo de Ariadna para descubrir incestos como casas. Ese es un subgénero que me mola menos, pero que ha parido grandes títulos. Deja totalmente en ridículo al psicoanálisis y a la hipnosis, porque es el juguete o el encuentro totalmente casual de un objeto el que lleva a que una familia se destruya.

f)También es básico que el momento infidelidad se produzca justo, qué casualidad, el día en que la heroína estrena su mejor conjunto del catálogo de Victoria’s secret. Por no hablar de que son las únicas tías del mundo que, después de hacer el amor, se quedan hablando de lo divino y lo humano con la sábana justo por encima del pecho, en plan palabra de honor. Como si tal cosa.

 Y diréis vosotros ¿dónde está la teoría? Y digo yo: pues en el hecho de que mi horizonte de expectativas está ya creado, es inamovible y me reconforta como espectadora competente descubrir las trampas y convenciones del género de la miniserie de fin de semana. Por eso, cuando en el periódico del sábado veo en la parrilla algún título como "El coraje de una madre", "Después del amor" o "Lugares en el tiempo", es un suponer, ya sé que mi vida social para ese día se ve reducida a un antes y después de mi dosis. Porque chicos, a nadie le amarga un dulce. Y que levanten la mano los bebedores de champán francés que en los días de calor de verano no prefieren una buena cerveza fría o una gaseosa con vino tinto…si es que de vez en cuando hay que prostituir el gusto.

 

23-03-2009

La tiranía de los mediocres (tranquilo, majete,en tu sillón)

 

 

 isabel dispuesta a cargarse a las funcis palleiras

 

 Para Isabel R.S., compañera de cafés y sonrisas, inquietudes y de todo. Tú sí que eres lista…¡¡¡a por ellas, que son pocas y cobardes!

 

Mi querida Isabel,

Espero que al recibo de la presente te encuentres bien. No es fácil estando rodeada de tiburones. Pero no de tiburones de los que viven en aguas frías o en el tanque acondicionado de los acuarios. Hablo, tú ya lo sabes, de todos esos tiburones amenazantes tanto de desidia como de displicencia, de baja catadura moral y escasa mollera que te cercan e intentar minar tu espléndida curiosidad. Sí, el mundo laboral es jodido. Pero el mundo funcionarial es, muchas veces y mal que nos pese y sintiendo el regodeo en el tópico, increíblemente empobrecedor. No por el trabajo que desarrollamos, que nos gusta, tiene sentido-en la mayoría de las ocasiones-y le pegamos con ahínco y ganas. Es por esa nula querencia de muchos a la mejora, al aprendizaje, a lo nuevo. Es esa actitud desganada y burlona cuando comentas que te vas a pagar un curso online, porque sí, porque te sale del pie y porque quieres aprender. Claro, para personas como tú y como yo, la formación y el conocimiento no cotizan en el rastrero mundo de los trienios y sexenios. Y sí, el saber ocupa lugar, lugar de ponerse las pilas, de interesarse, de tener una mínima inquietud y no dejar que se teja la telaraña vacía y gris del paso del tiempo en nuestros calendarios. Cómo es de duro el ser marciano. Cómo jode a veces que tus capacidades sean aprovechadas puntualmente y de forma totalmente circunstancial. Qué humillante es que el sistema, en la mayoría de los casos, dé cobertura, fomente y propicie ese duermevela profesional en el que malviven algunos desde hace muchos años…No te preocupes Isabelita. Yo no me río de todo lo que a ti te interesa. Y que digan que eres una pedante, una engreída, una resabida y que, además, "no tienes la plaza". Pues vale. Se lo puedes recordar el día que te pregunten cómo se hace para imprimir sólo una página de un documento o se asombren de que al pinchar en algún acceso directo no haya nada. Viva la mirada limpia que permite que personas como tú sigan trabajando al lado de las momias. Que te sigan resbalando los comentarios maliciosos, las charletas de café a media voz, las miraditas de reojo. Tú tira para adelante. Que el emperador está desnudo. Que los mediocres siguen desde hace años calentando sillas. Y personas como tú caminan, como en "El expreso de medianoche" contra corriente, al revés que los demás. Lástima que no te dé por el punto de cruz. Ya tendrías algo en común de lo que hablar.

 

06-02-2009

El insomnio, esa fuente de sopor..(surrealismo salonero, y van tres).

                               Quiero dormirme asíiiiiii

Es altamente posible que mi post de hoy sea más desordenado y surreal que de costumbre, pero es que hoy tardo en despertarme porque no me he dormido desde ayer. Me explico : mi maldita muela que me está desvalijando autoestima estética y económica a partes iguales tuvo ayer una sublime aparición en el cuadro de mis dolores, además de tomarme dos cafés con Hal a horas peligrosas. Como una no está nunca dispuesta a dedicarse a otros menesteres, ahí va mi tercera entrega de surrealismo salonero, compuesta por variados pensamientos productos del insomnio.

. Estoy plenamente convencida de que el Ministro de Cultura, paisano y al que mando un abrazo desde estas líneas porque nunca se sabe si a una la van a nombrar directora general de algo en cualquier momento, es un cruce perfecto entre Pedro Picapiedra y Beethoven.

.No entiendo por qué con lo guapa que es Marta Sánchez, paisana también, tiene ese desmedido empeño en parecerse a Donatella Versace en un momento previo a la evolución de las especies operadas. Marta : eres guapérrima y un supercañón.  Abandona el bordear el versacerismo.

. Flipo con el actor gallego que cada día que pasa se parece más al señor Barragán. Hagan sus apuestas, pero no monologuen, please, llega con él. Y lo hace muy, pero que muy bien.

.Lugar común y estupendo: no entiendo por qué un sistema operativo inventado por un señor que se llama Gates y que se basa en Windows no tiene un botón que se llame Door o Back door para apagarse.

. Viendo una foto de Ana Torroja en la fase final de Mecano entendí lo que habría sido un cruce entre Betty Boop y Terminator. Y también me percaté de que Bárbara Rey y Rosa María Sardá se parecen bastante, hablando de estadios evolutivos paralelos, claro.

Vaya post más raro me ha salido. Pero bueno, es todo producto como sabéis de la psicodelia, no del aburrimiento. Y ahora remato con algo que quiero poner desde hace mucho tiempo. No necesito que nadie me rescate de ningún círculo infernal, pero es que esto me chifla. Bueno, si alguien me secuestra y ofrece una velada deliciosa, rescatándome de todo el curro que tengo acumulado para el fin de semana (preparar un informito, un texto que debo a alguien a quien quiero mucho y que me debe una cerveza, y millones de cosas más) me dejaré convencer. Como decía la madre de mi amiga Loli: "Anda ,que si yo supiera decir no, no estaría llena de chiquillos…." Buen fin de semana.

31-12-2008

Receta para no triunfar en el 2009

Rosebud, Rosebud

El 2008 no ha sido precisamente mi mejor año. No lo ha sido en muchos aspectos, ya lo sabéis. Ha habido demasiados cambios, algunos muy radicales, entre ellos el de estado civil : soy soltera de nuevo. Hemos pasado por enfermedades de mamás, por pérdidas de familiares, por algún que otro batacazo profesional y muchos reajustes. No temáis. No creo que el blog sea un psicólogo gratuito, o a lo mejor sí, pero no voy a empezar este nuevo calendario entonando el "y yo que soy tan guapa y tan lista y yo que me merezco un príncipe o un dentista…" Bueno, lo del dentista me lo pensaré, lo de guapa y lista lo dejo al criterio de los lectores. Como digáis que soy fea y tonta cierro el blog y me piro a Pernambuco-mítico lugar al que huían siempre Mortadelo y Filemón al final de sus aventuras-con dos cubanos buenorros y una botella de ron….

El día 31 de diciembre de todos los años me siento como la niña que fui cuando llegaba septiembre. Olor a cuadernos nuevos, a libros sin forrar, a promesas de no morder la goma Milán de nata a pesar de lo bien que debía saber y la convicción de que, si me organizaba bien y dejaba de tener pájaros en la cabeza, iba a ser la mejor alumna, la que llevaba todo al día y la que no tendría pánico a los exámenes porque serían un mero trámite. El problema residía en que luego te liabas y, claro, aquello era un Cristo: te enamorabas del vecinito de turno, te metías en teatro, escribías unos poemas horripilantes y sonrojantes dedicados al vecinito susodicho, te ponías a leer como una posesa cosas que nadie entendía por qué leías si no eran obligatorias y al final acababas con un "sufi" pudiendo tener un "sobre". Lo dicho, te liabas. Pero yo tenía la sensación de que me lo estaba pasando mejor que el resto y que no me estaba perdiendo nada…a pesar de que esta fuese una ciudad de provincias un poco triste en los ochenta, en la que leíamos fanzines madrileños y pensábamos que debíamos huir en cualquier momento a la gran ciudad para conquistarla y realizarnos como los megamodernos que creíamos ser. Joder, qué tiempos.

En el 2009 espero seguir siendo igual de dispersa y poco práctica. No creo que consiga nunca ir todos los días al gimnasio, dudo mucho que alguna vez tenga un trabajo estable, no me creo que baje el euríbor y seguiré "en la droga" tabaquil  ahora que Chesterfield tiene unas cajitas monísimas que estoy coleccionando. No me propondré hacer dieta porque me chiflan los yogures de galleta y chocolate del Mercadona-tienes que probarlos, son absolutamente orgásmicos- seguiré diciendo "no vuelvo a beber nunca más" todos los días de resaca (ojalá que sean muchos)y volveré a meter la pata con mis amigos, me seguiré enfadando en el curro por muchas chorradas y perdiendo energía inútilmente…porque esa soy yo.

Pero sí que hay muchas cosas que sí que voy a hacer y que me gustan. Seguiré dando el coñazo aquí en esta casita virtual, tendré conversaciones delirantes y divertidas hasta altísimas horas de la mañana, seguiré escuchando música compulsivamente y rezando para que Rufus Wainwright se haga hetero y me conozca, viendo muchas series de la tele que me molan-Inma hay que hacer un grupo en Facebook pidiendo de oficio la compulsiva reposición de "A dos metros bajo tierra"-y disfrutando de casi todo lo que me puedo permitir y que es muchísimo. Por no hablar de los maravillosos momentos que vivo con mis alumnos y sus deliciosos patinazos españólicos como el "cabrón de Reyes". Qué risas tan buenas. Amén de tooooooooodas las novelitas nuevas y desconocidas que andan por el limbo y que leeré este año. A todas estas cosas les doy las gracias de antemano por ayudarme a no hacer falsas promesas y no cambiar.

Ah…y no os olvidéis de que el 2009 es el año internacional de la astronomía, una de mis grandes pasiones de la que no entiendo ni jota pero que me fascina …y que veremos, ojalá, la paz en Gaza, la sensatez de Obama, el buen capeo de la crisis, más sonrisas como la de Ingrid Bentacourt al ser liberada y el sobaquillo refulgente de Rafa Nadal ganándolo todo de nuevo…Ojalá...

¿Os he contado alguna vez que voté por "Ojalá" como mi palabra favorita del castellano? Pues ojalá pase todo eso…Y ojalá que pueda mirar al fondo de tus ojos y tú a los míos. A pesar de nuestra mutua miopía. Feliz 2009, chicos, y seguid todos como hasta ahora. En tiempo de tormenta no conviene hacer mudanza. Seguid así, no es conformismo. Es la realidad. 

08-12-2008

El signo de los tiempos

Entrada que viene de: Pinículas y flims, Reality bites, Sabiduría popular, Sociología aficionada - Princesa Sigrid @ 10:51

Os digo de verdad que esto del facebook es un cruce entrepasear por los Cantones coruñeses en su época dorada y el feirón de los Mallos de toda la vida. Me explico: entre alegrías de reencuentros-he tenido algunos verdaderamente gloriosos-y desencuentros-vaya por Dios, no somos nadie y cuando la gente es límite e insegura, se cree el centro del mundo y piensa que tenemos toooooodo el día para pensar en ellas-una encuentra verdaderamente perlas extraordinarias para la sociología aficionada.

Hoy ha sido uno de esos días. Viendo el blog de un neoengadido-Pablo, estoy haciendo los deberes como ves-salta uno de estos anuncios de la columna de la derecha que te dejan estupefacta (cómo me gusta esta palabra, mis alumnos ya la asumen como un lugar común en mis clases). El anuncio reza así:"Pon de patitas en la calle los malos recuerdos de tu ex". Parece ser que el 11 de diciembre hay una quedada masiva en Madrid en Príncipe Pío para que despechados o cachondos mentales hagan limpieza de fondo de armario y se liberen de toooooda esa colchoneta sentimental que nos dejamos olvidada a propósito en una caja y que puede actuar como kriptonita en días especialmente jodidos. Me parece que el asunto tiene un valor terapéutico que merece ser comentado. Tengo amigos que han aborrecido hasta el suelo por el que habían pisado sus ex. Amigas que han pasado por divorcios absolutamente kafkianos y donde el "te vas a enterar" actúa como la moneda de cambio para satisfacción de los abogados que ven como el proceso se alarga y, de forma directamente proporcional, puede subir la minuta final. Hasta tengo quien a estas alturas se refiere a una ex como "esa persona". Qué barbaridad.

Me encanta imaginarme lo que quemará la gente ese día. Desde el jersey imposible que has regalado, hasta la figurita lladroniana que hiere la vista. Quemar un album de fotos me parece casi un atentado al patrimonio, pero allá cada uno con sus cadaunadas (frase de un ex, por cierto). No sé si el espectáculo tendrá más de aquelarre divertido o de terapia malsana de grupo, pero, la verdad, promete. Pero no se por qué me produce cierta inquietud…Las rupturas, los cambios de domicilio, son siempre duros, aunque sean para mejorar tu salud mental o seguir el nuevo camino que el corazón y las vísceras te marcan. En un arranque de neomodernidad yo propuse a un ex hacer una fiesta de separación: reunir a todos los amigos, comunicarles la noticia y quitar hierro al asunto, que para llorar ya tengo mi almohada y algún que otro hombro (no estaría aquí sin muchos de ellos y lo sabéis). Ni que decir tiene que ese ex-persona sensata, sensible y con un sentido de la responsabilidad social mayor que el mío-replicó que ese acontecimiento sólo generaría dolor,perplejidad y desconcierto entre nuestros comunes amigos. Como yo no tuve fiesta de despedida de soltera porque no me veía dando tumbos por el Orzán adelante con un sombrero en forma de ya sabéis qué, me parecía una buena forma de finiquitar la relación. No pudo ser porque no hubo quorum. Y ahora me alegro. Me alegro de haber pasado años con una persona tan delicada para algunas cosas. Me alegro de tener recuerdos estupendos y divertidos. Y no quemaría nada. Lo guardaría en una caja muy bonita, con varias llaves y si algún día me atacase esa nostalgia autodestructiva, correría el riesgo de volver sobre mis pasos…y aprender a reír hasta de lo malo. A reír,no a burlarme. Y lo dice quien, todos lo sabés, se ríe muchísimo de sí misma. Pero todas, absolutamente todas las personas que han pasado por mi corazón tienen mi respeto. Y el bagaje que compartí también.

Si estuviese en esa quedada quemaría: los comentarios maliciosos, la falta de pudor y el respeto hacia las parejas que se forman, el ansia de cotilleo y la voluntad de hacer daño. El resto, es mío y sólo mío. Y como dijo Kissinger de Pinochet: "Es un hijo de puta. Pero es nuestro hijo de puta". No es mi caso. No he tenido en mi vida a ningún hijo de puta, por fortuna. Mi dolor es mío, no es público. El despecho puede disfrazarse de dragqueen pero seguirá siendo despecho.Y para reírme de mí y de mis patetismos ya tengo a mis amigos. Y por fin he entendido, Arias, lo del exhibicionismo cinegético.