Anchoas y Tigretones

26-10-2009

Fragmentos de un diario futuro (VIII)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 11:51

Reír y reír

 

Siempre me has hecho reír muchísimo: tus ideas sobre las relaciones entre hombres y mujeres, tu interés por las vidas privadas de los camareros, cómo te enfadabas cuando hablabas de libros divulgativos, cómo silbabas a todas horas distintas melodías para mofarte de mi pésimo oído. Sí, me hacías reír. Incluso en los momentos de intimidad más solemne, reíamos si nos enredábamos juntos. Muchas veces sin pretenderlo, sólo hablándome de la sorprendente empatía que descubrimos en los ojos del otro, al comenzar frases tú y terminarlas yo, al echar la mano al teléfono para llamarnos al mismo momento, al reconocernos, adolescentes y absurdos, en conversaciones en las que ninguno de los dos quería colgar… Reíamos cuando devorábamos juntos el tiempo. Reíamos cuando hacíamos recuento de instantes infinitos. Me hacías reír al doblar la ropa cuidadosamente sobre la silla, en un dormitorio que era una leonera, colocando así, como en un tablero de ajedrez, los calcetines frente a tu camisa, el cinturón colgando del vaquero, tu mochila al pie y tus zapatos a un costado….Un día dejé de ver tu sombra llegando a mi portal, asomada a mi balcón, pertrechada de sonrisas para gastar y de tiempo para compartir. Y con tantos y a la vez tan pocos momentos de risa, no entiendo cómo hoy, de la forma más rara, me haces llorar.

15-09-2009

Un nuevo curso

Entrada que viene de: Amigos y vecinos, Sabiduría popular, Melancolía kitsch y de abuela cebolleta - Princesa Sigrid @ 22:57

Molinillo

Hay días en los que una dimitiría de sí misma. Dice mi desencantado  favorito que "malditos martes". No sé si es cosa del martes, de los biorritmos, de algún que otro desencuentro, o de tener la cabeza en veinte cosas a la vez. Yo, que siempre me he jactado de ser multitarea, empiezo a necesitar una organización digna de la mejor taxonomía o de Google Calendar. Apatía, tontera, ganas de pensar y no pensar, novelas a medias, pocos teclados por placer y la sensación de estar a medio gas. Dice Luis Cao que empezamos a necesitar el orden del nuevo curso. Quizás hemos crecido y vivido con el ritmo marcado por el colegio :meses de horario rígido, ocio salvaje durante tres meses y vuelta a empezar.

Sin embargo, "sin en cambio" que diría algún que otro fisno, el verano siempre aparece como una entelequia tan irrealizable como ficticia. Yo, que no fui veraneanta de pequeña ni turista lingüística que era lo que se llevaba, tenía una rutina muy semejante a la de los meses de cole. La diferencia era que leías todo lo que te salía del moño, ibas a la piscina o a la playa, y también, que no se diga, asistías a algún campamento o acampada organizada. Pero ese horizonte californiano de sonrisas  al sol era una grandísima mentira. Fui también una niña sin pueblo o aldea en la que cambiar de hábitos durante las vacaciones. Mis estíos eran urbanos, en una ciudad en la que muchos se quedaban, pero generalmente se iban los que tú más querías o necesitabas. Entendámonos : no he sido como los chicos de "Barrio", la peli de León de Aranoa. Pero tampoco he surcado mares, corrido miles de aventuras y escalado montañas escarpadas más allá del parque de enfrente de mi casa, la piscina a la que íbamos en mogollón, o los paseos en pandilla hasta más tarde. El territorio por explorar era yo misma. Mucho me temo que lo sigue siendo.

Empieza un nuevo curso, una nueva rutina, una rueda que gira otra vez. Quizás debamos quitarnos de encima esa sensación de tener que hacer nuevos deberes y no dejar nada para setiembre este año. Llevarlo todo al día. Incluso a nosotros.

 

08-09-2009

¡Saca la lengua!!

Entrada que viene de: Amigos y vecinos, Reality bites, Sociología aficionada - Princesa Sigrid @ 11:57

 Saca la lenguaA mí, que escribo esto porque quiero y casi nunca lo corrijo, me gustaría ser como mi personaje. Ser tan chula, tan echadapalante y tan tremenda que nada me afectase. Quiero que me afecte, claro está, el dolor y la injusticia, aunque sean como parte de mi cómodo papanatismo occidental que se escandaliza ante la imagen y no mueve el dedo más que para coger cacahuetes o cervezas al lado del sofá. Pero cuando digo que nada me afecte hablo de que no me hieran, no me duelan, no me cabreen gratuitamente o me hagan perder energía y tiempo cosas que dicen de mí.

Podéis decir que la culpa es mía, que quien me manda a mí meterme en estos fregados si nadie me lo pide. Pero la que es reina de la inseguridad, lo es hasta el final. Me tocan las narices los comentarios solapados que llevan más hiel que otra cosa o que se quedan en el tópico vacío y poco hondo de un seudónimo o de un barniz de desfachatez. Alguna que otra insinuación en algún foro sobre mis capacidades tanto emocionales como intelectuales. Me encantaría ponerme en jarras y decir "qué está pasando aquí" bien alto y con ganas de camorra. Pero no me sale. Porque lo que quiere una insegura, lo que busca ante todo, es el beneplácito generalizado, el refrendo social, el amor universal aún de todos aquellos que la desconocen. Que sepan, por ejemplo, que, aunque odio justificarme, no hago más que buscar razones por las que soy como soy todos los días. Que maldigo mi maldita fragilidad emocional y que cuestiono absolutamente todas mis decisiones y mis pasos al frente. Que mi falsa seguridad no es más que inconsciencia y falta de miras para el futuro. Y que, aunque pienso en todo esto, tengo miedo de escribirlo porque sé que es cierto y no es más que una nueva desnudez. Y que, como siempre que escribo algo, respiraré hondo ante la tecla "submit" para enviarlo al incierto lugar donde hay público ávido de bondades y también de tropiezos. O donde no hay nada. Y eso, eso si que lo sé claramente, sería mucho peor.

Gracias por las críticas. Gracias por los puntos sobre las íes. Gracias por la discrepancia, por la discusión, por los nuevos puntos de vista. Pero eso sí: que nadie me diga que no puedo entender de algo o escribir sobre algo porque no soy experta o especialista en la materia. No defiendo la afición o la lengua floja ante cualquier cosa. No sé nada de mecánica cuántica, muy poco, quizás, de literatura o cine, o de arte y sus estrategias. Pero tengo ojos en la cara, un corazón que late, afán de conocimiento y, eso sí, mucha capacidad de aprendizaje. Y de experimentación. Y poco, muy poco interés en  gustar a la academia. Esa inseguridad sí me la puedo permitir. Por eso me propongo sacar la lengua más a menudo. A todos los que miran con falsa benevolencia. A los que no ven más allá de alguien entusiasmado con una nueva idea, con un nuevo proyecto, con una posibilidad. A sacar la lengua todos los días a los desdeñosos, a los displicentes, a los onanistas mentales, a la mentalidad de wikipedia y a los sinsentidodelhumor. ¡¡¡Saquemos la lengua!

Este post va dedicado a los perseguidores de cualquier nacimiento, a la envidia y a la endogamia.

11-08-2009

Un año de “Anchoas y Tigretones”

Cumpleaños de mi ciberretoño

05-08-2009

Leyendo el diario de Adán y Eva

Entrada que viene de: En la mesilla, La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 11:36

 

 

 En el paraíso

 

Para Xoan da Cova que es muy racional y para Ana Bande que es pura emoción

 

 He vuelto a leer el Diario de Adán y Eva de Mark Twain. Me encanta porque yo no creo en la guerra de los sexos, creo más bien, en mundos y realidades a veces paralelos, a veces convergentes. Pero tan diferentes que, casi siempre, creo que somos especies distintas.No creo en los binomios sensibilidad femenina-raciocinio masculino; verborrea y verbalización frente a introspección y análisis, "hurañez" versus sociabilidad, ya digo, queridos lectores que no lo creo. Pero no lo creo no porque no sea cierto, sino, porque me niego a simplificar, a clasificar, a darle a la taxonomía aficionada-joer, cómo mola esto-para explicar mis encuentros y desencuentros con el sexo opuesto. Que conste que a servidora el sexo más que opuesto le gusta puesto, pero me refiero a esos momentos en los que acabas exclamando para tus adentros "Bah, ¡¡¡Hombres! Sois todos iguales" y ves a tu contrario-o a los contrarios-diciendo "Bah, ¡¡Mujeres!! No hay quien os entienda".

Aunque parezca contradictorio, que, sin duda alguna lo es, creo en un punto de vista femenino y un punto de vista masculino que necesariamente no tiene que ver con la adjudicación sexual de cada uno. Nunca me he parado a pensar si tengo más amigos que amigas, por ejemplo, pero sí que, quizás de forma intuitiva, vacío mi alma de forma distinta o adjudico mis neuras y mis rarezas a chicos o a chicas según sea la naturaleza del asunto (The heart of the matter, vaya, que ya sabemos todos que un toque internacional siempre queda bien en un post. Que no se diga que no tengo estudios). Adoro vivir en un mundo con interlocutores variados y en el que puedo gritar ¡vive la diference!. No pertenezco al lobby de las odiadoras masculinas ni al de las misóginas descaradas, por fortuna, pero tampoco me atiborro de Hagen Dasz con pirulitos de chocolate cuando un chico me deja o lo dejo yo, sino que, lo que me apetece, más que nada, es cogerme una tajada de campeonato a la salud de todos los hombres que quedan en el mundo y que tendrán la suerte de gozarme en un futuro sin cadenas. No sé si es una reacción masculina o femenina, a lo mejor quizás es sólo la mía.

He observado el estupor que provoco con mis lágrimas incontroladas ante algunos seres del universo contrario cuando, por ejemplo, voy al cine. Me pego unas lloradas épicas, no siempre, claro está, pero con la edad una se va volviendo más y más sensiblera. Comprándome la Carta a una desconocida en NovaColón el otro día, las chicas que estaban allí entendieron perfectamente cuando dije que era "para llorar y además de verdad" (Carlos, lo  del estupor va por ti, que te quedaste ojiplático cuando me escuchaste decir eso y en aquel momento eras nuestra cuota del 25 % masculina). Sin embargo yo escribí hace tiempo algo muy "sentío" para mi señor padre y las estadísticas de reacciones lacrimógenas inclinan la balanza a favor de los chicos. Quizás la diferencia, bendita diferencia, sea la llorada pública o la privada. Verbalización versus introspección. Creo que volvemos al origen del asunto….

 "(Ella) es todo interés, ansia, vivacidad; para ella el mundo es encanto, milagro, misterio, alegría…Si pudiera tranquilizarse y permanecer callada al menos unos minutos, constituiría un espectáculo apaciguador" (Adán)

"Me parece que la criatura está más interesada en descansar que en ninguna otra cosa. A mí me cansaría descansar tanto. Ya me cansa estar sentada observándole en el árbol. Me pregunto para qué sirve: nunca le veo hacer nada". (Eva)

 Twain, Mark Diario de Adán y Eva . Traducción de Cristina García Ohlrich. Madrid: Trama, reimp. 2006

La cita la he sacado directamente de la contraportada. Es que hoy me he levantado con mi lado masculino y testosterónico dando el coñazo y me he dejado llevar por la laxitud

04-07-2009

Fragmentos de un diario futuro (IV): Amor y sistemas operativos

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 10:47

CuandLa libertad es sexyo termine de escribir estas páginas las arrancaré, como llevo horas, días y tiempo intentando arrancar tu sonrisa, tu piel y tu sombra de mi alma. Pero qué curioso: arranco lo que escribo y lo guardo en un cajón, como esos escritores que guardan novelas y cuentos para esperar a su muerte y que los juntacadáveres hagan su agosto. Fíjate si soy clásica que hablo de arrancar, cuando en realidad hay una tecla que puede borrarlo todo, aunque la trampa de la documentación virtual nos permite hacer plantillas, cuando hay un sistema operativo que constantemente nos ataca en nuestra seguridad preguntándonos si "¿Está usted seguro de que quiere borrar esto?"cuando hoy casi es más difícil perder un escrito que una amistad trabada en los años y las confidencias. Sí, es difícil extirpar tumores de amor. Pero esta que yo sufro es una bendita enfermedad, es una intensa fiebre, es una dificultad expansiva, es un sacerdocio emocional. Y los troyanos acechan, que no los tirios. Te diré que los comentarios son siempre los mismos: te vas a llevar un tortazo (o lo que es lo mismo, no instales tantas cosas en el disco duro que te lo va a malear), no utilices software propietario (es decir, que tenga dueño), navega libremente (eso sí lo hago que soy Mozillera) y no surques aguas procelosas en hipocampos extraños. Y a mí, que siempre he gozado mucho del peligro y de sus angustias, que venero la sombra de tus manos en mi teclado, que ahora sólo espero tener una ventana abierta en mis redes sociales, me cuesta entender que nadie entienda que, por una vez, y a lo mejor sólo por esta vez, voy sin antivirus. Paso ampliamente de los programas espías. Y de borrarme la caché del navegador. Y además, qué coño: no me da la gana de resetear.

15-06-2009

Momentos Casimiro

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 10:13

Carrie en momento precasimiro

¿Os acordáis de Casimiro el monstruito delicioso que nos mandaba a dormir? ("Fuera calcetines, me pongo el pijama…"). Cuando yo estoy en mi momento Casimiro-a punto de quedarme frita, en medio de un mar de periódicos domingueros, novelas mediadas, el portátil, quizás un cuaderno, etc- se me ocurren pensamientos variados y surrealistas. Quien en ese momento no se ha acordado de, por ejemplo, sacar un "tuperguay" de la nevera para el día siguiente, apagar el gas (los que somos bomboneros y no estamos en el dospuntocerismo del gas natural),recordar el maravilloso tendedero que nos explayamos en poner fuera con la connivencia de la pícara sonrisa de Mario Picazo mientras oimos como caen chuzos de punta o ponemos en el mueble de la entrada la receta que hay que ir a comprar ya o el resguardo del certificado que iremos a buscar el último día. Ya sabéis que soy una prosaica, nunca seré una niña fina ni brillaré en sociedad, pero ahora que me he levantado para comprobar que he apagado concienzudamente el último pitillo y, por ende, no saldremos volando ni yo ni mis vecinos con su envidiable vida sexual ( y perro coñazo, todo hay que decirlo), me acuerdo de ti y te escribo algo como esto:

"Ahora, frente a esta pantalla que tiembla, me acuerdo de muchas otras noches divagando entre líneas. Aprendiendo a reconocerte, a palpar los latidos que ibas dejando entre párrafos, siguiendo tímidamente el rastro de tus palabras. Cómo podía ser tan mío y tan nuestro aquel estado de complicidad que se esconde tras un tipo de letra que no es la tuya, porque hasta desconozco algo tan privado y propio como tu caligrafía. Pero podría encontrarte en medio de muchas ortografías porque, como buena lingüista, me he apropiado de esa gramática privada que establece, por orden, primero la curiosidad, luego el deseo y después algo más. Y ahora que he podido decírtelo clavándote los ojos, en miradas intensas, traspasando la frontera que nos habíamos impuesto, te digo, y te repetiré todas las veces que quieras, que adoro tu sintaxis."

 


03-06-2009

El porqué de la Princesa Sigrid

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 11:39

 

 Trueno y Sigrid

Para Xoan da Cova, que era fan de Sigrid de Thule

 Muchos de vosotros, que no me conocéis personalmente, me llamáis en vuestros comentarios "Princesa". Otros, que me conocéis y apreciáis, utilizáis ese nombre para encabezar mails o conversaciones profundas e íntimas. Ya alguna vez alguno me ha saludado por la calle con un "Adiós Sigrid". Me habéis pedido que cuente por qué me llamo así y así lo hago.

¿Qué es lo que me gusta tanto de Sigrid como para adoptar su nombre?. Los seudónimos con referentes literarios, televisivos, comiqueros o reales, son, además de un plagio de los que somos mediocres o faltos de imaginación, un piropeo a la mitomanía. Como todos sabéis quien es el Capitán Trueno no voy a aburrir con documentación extraída de la Wikipedia o de las páginas que miles de millones de fans le han dedicado. Sigrid es la primera heroína del comic que tiene su propio reino sin ser una amazona, que profesa un amor leal y valiente sin guardar ausencias absurdas de llantinas y telenovelas y, sobre todo, es independiente. No es la odiadora del género masculino que desea el exterminio total e indiscriminado de los hombres o convertirlos en cerdos como Circe en su isla, sino una compañera de igual a igual. Sigrid no espera tejiendo. Viaja con el Capitán a cualquier lugar. Se queda cuando quiere quedarse en Thule a regir los destinos del, supongo, diminuto país. Pero como soberana de esa Insula Barataria, de ese lugar indeterminado en la geografía infantil, se perfila como una antiPenélope. Alta y rubia, de cabellera larga y mirada sensual, con un look de diosa nórdica, merecería un spin-off del tebeo. Nunca lo tuvo y no porque no lo merezca, sino porque con sus hechos y su fama eclipsaría a un Capitán que derrocha testosterona de posguerra.

Me puse este nombre porque me gustaría ser así: valiente y decidida, heroína y compañera, amante y amiga. Gobernar mi vida como si fuese Thule, con mano firme, voluntad de hierro y sentido del humor. Como no soy Sigrid, a pesar de ser alta y pseudorubia, me conformo con tomar prestado su nombre en sincero homenaje a un personaje único. Y no consentiré ningún chiste ni comparación que me incumban sobre el hecho de que sea Elsa Pataky la elegida para interpretarla en el cine…

 

01-06-2009

Días para comer pipas sentada en un portal

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos, Melancolía kitsch y de abuela cebolleta - Princesa Sigrid @ 11:00

 

 Juegos de primavera

 

Para las Mondariz’girls…gracias por el fin de semana

 

Algunos anchoastigretoneros me recriminan que me esté volviendo una cursi o que me haya dado un ataque de diabetes en mis últimos posts. Como no tengo oficio de escritora, soy más caótica que mi propio fondo de armario y mi dispersión es bien conocida por mis amigos y detractores, me puedo permitir el lujo de divagar tranquilamente sobre lo que quiero…vagar y divagar. Con estos soles que nos han llegado, tardíos para la primavera, potentes y solaneros para el joven verano, me siento más placenteramente aturdida que nunca. Supongo que tengo la misma sensación que Charles Ryder cuando iba a Sudamérica a buscar el color, que Gauguin viviendo sus últimos días en archipiélagos lejanísimos o Stevenson abrazando los corales de los Mares del Sur. Mi entorno es mucho más prosaico, pero este sol que ahora nos calienta, tira de la cuerda emocional para encadenar recuerdos como diapositivas. Sandalias de verano teñidas de azul para aprovechar las de la Primera  Comunión, las primeras marcas que deja el calor en la piel dibujando una silueta que no es la nuestra sino la de una sombra evadida como la de Peter Schemill. Patines con ruedas de goma y muchas culadas. Escondite inglés hasta las nueve de la noche. Cerrar los ojos y disfrutar. De todo lo que va a llegar y que no sabemos cómo será, pero que será nuevo y sorprendente. Blanca Riestra comentaba que son días para "comer pipas y hacer el tonto sentados en un portal". No creo poder encontrar un plan mejor. O mirar las olas desde lejos. Sentir la música lejana que preconiza la llegada de san Juan, auténtica frontera del verano. Hacer el tonto. Dejarse llevar. Pasando la vida, desde lejos o desde aquí cerca. Y, como siempre, ver el fondo de tus ojos que, aunque no quieran mirarme, siempre acaban riendo al reflejarse en los míos.

07-05-2009

Equipajes voluntarios

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 12:31

maletasYo hoy tenía previsto escribir sobre algo muchísimo más lúdico-la cabra tira siempre al monte-pero me veo casi obligada moralmente a hacer esta reflexión. Como dice Calamaro al principio de Sin documentos: "Ahí vamos".

El mundo es ancho y ajeno, gran verdad. Pasan las estaciones, llegan y se van las castañas y los granizados, cambian los escaparates, vamos añadiendo nombres a la agenda del móvil o al registro de Facebook, otros registros y teléfonos, muchos, apuntados al vuelo en un post-it amarillo, aparecen arrugados,meses después, en el fondo de un bolso o en un bolsillo de esos pequeñitos que nunca miramos porque no sirven para nada.  Creo profundamente en la selección natural de los compañeros de viaje. Hay personas que llegan para quedarse. Sucede en ocasiones que necesitamos refrescarnos de ellas mismas, tenemos un periodo de penitencia o de aire porque tanta convivencia asfixia, pero luego vuelven,calentándonos el corazón y poniendo al día la memoria de los afectos. Otras, en cambio, son aves de paso. Llegan de forma muy tumultuosa y se instalan en el mecanismo de nuestro aprecio, comportándose como esas modas excesivas que hacen furor y luego desaparecen sin dejar rastro para regocijo de las madres y las hermanas mayores que se han reído de ti y tu gregarismo sin ningún tipo de tapujos.

También hay quien llega y se instala, formando parte de nuestra biología. A pesar de los dolores, de los malentendidos, de las discrepancias en tantas cosas. Pero no imaginamos nuestras vidas sin esos cigarros compartidos, sin esas risas imposibles, sin esas llamadas para hablar de las minusculeces más grandes pero que son el tejido de lo cotidiano dentro de la extraordinaria riqueza que es la comunicación. Y se crean vínculos y canales. De repente, hay resortes automáticos en nuestro cerebro ante determinadas cosas:"esto le gustaría", "esto le haría reir". Y confeccionamos nuestra colección de momentos para proyectarlos en una futura cerveza entre dos, en una próxima llamada o en un encuentro postergado. Y pasan años y meses. Y cada vez que nos vemos es igual de intenso, maravilloso y agradable que "hay que andar de puntillas para no romper el hechizo".

Yo, que soy partidaria de facturar excedentes siempre, no podría viajar en esta vida sin estos equipajes.