Anchoas y Tigretones

20-11-2009

Pornografía infantil NO

Entrada que viene de: Reality bites - Princesa Sigrid @ 00:28

Si has llegado hasta este pequeño blog, hasta este minúsculo post tecleando en un buscador "boylover", "preteens" o "girlover" este no es tu sitio. Si te parapetas tras una pantalla buscando la vejación y el sometimiento del más inocente, del más débil, del que debería ser protegido, me temo que no hay espacio tampoco  aquí. Si tu afán por cazar "lolitas", "angels" o "boyboys" hace que te relamas leyendo estas líneas, me alegro de decepcionarte. Porque, repito, tu sitio no está aquí. Y me encantará poder decirte que no encontrarás morada ni refugio para tus fines ni en las más remotas esquinas de la red. Porque no habrá lugar, virtual ni real, que te dé cobijo. Fuera de aquí.

Ah, se me olvidaba : Maldito seas

 

Blogocampaña 2009

 


15-11-2009

Domingos

Entrada que viene de: Melancolía kitsch y de abuela cebolleta - Princesa Sigrid @ 20:00

Siempre he aborrecido el domingo. Esas tardes que, de niña,  se me antojaban interminables y a la vez, tan veloces, aplazando el inevitable momento del atardecer, el baño reglamentario y la preparación del madrugón que ponía otra vez en órbita la semana escolar. Como Felipe, el de Mafalda, iba sintiendo la angustia de los deberes mal hechos, a toda prisa, o simplemente sin hacer. En los momentos en que la vida se cuantifica en evaluaciones trimestrales y períodos vacacionales, esa era una de las supremas expresiones de la angustia (claro, hablo en mi mundo, no en esa no-infancia que viven en lugares sacudidos por la codicia y los excedentes armamentísticos de los que nos permitimos pensar en estas chorradas).Pero el domingo, como en la canción de Aznavour, es altamente pretencioso, y, como hoy, tan gris y tan hostil que no te queda más que darle vueltas a algunas cosas.

No sé por qué motivo este día de la semana me da por despertar la perversa fiera nostálgica. A la agradable, eso sí, rutina mañanera de teléfonos, periódicos y cañitas con amigos, se une esa inevitable desazón que provocan las calles silenciosas, el que a las seis y media de la tarde sea de noche y te quedes en casa revolviendo estanterías, cajones y armarios en un infructuoso intento de borrar algún que otro rastro de sonrisas estivales prendidas en algún libro, en la solapa de una chaqueta o en el aire de una habitación sin ventilar. Y encuentro todo un afán de olvidos que no sé dónde colocar, simplemente, porque todavía no existen: no sé si es mejor ponerlos prendidos de un imán en la nevera o dejarlos revolotear a gusto por esta tarde dominical tan rara. Y maldigo algunos viejos calendarios, porque no me permitieron darme cuenta de que, como decía C.S. Lewis, el dolor futuro es parte de la felicidad de ahora, ese es el trato (o algo así). Y además, ahora es ayer, y el ayer es  una frontera cada vez más lejana, de contornos borrosos…

Los domingos siempre me cogen con los deberes sin hacer. 

 

 

 

10-11-2009

En un cuaderno Moleskine (1)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos, Reality bites - Princesa Sigrid @ 19:41

Escher, otra vezEncuentro estas líneas escondidas entre el olor a castañas y las hebras de lana de tu bufanda. Las transcribo por si quieres releerlas o calentarte el corazón, las ganas o la magia. Si hay errores al transcribir  perdona mi torpeza. Será la mala vista o la precipitación.

"Sé que ahora echas de menos, como yo, el silencio que crecía entre los torrentes de palabras. Después de uno de ellos, sin coherencia con lo anterior,  podría decirte, por ejemplo, que estoy leyendo Beirut, I love you de Zena El Khalil y aprendo que  la incertidumbre puede contener extrañas y rotundas formas de felicidad. Te contaría, también, que he aprendido a mirar a través de una cámara que otorga dignidad y belleza más allá del testimonio antropológico: he estado en la exposición de Ruth Mathilda Anderson y encuentro muchos enlaces con vidas que no son más que una silueta posible de lo que yo soy ahora , un compendio de vidas anteriores. Paseo por los jardines húmedos, entre flores que tiritan, y pienso que el otoño me hace siempre escribir sobre los recuerdos de otros otoños. Y sé por fin que, ahora que ya no estás, en el fondo, siempre te tuve entre estas líneas. Eres ahora parte de mis recuerdos futuros."

(Nota de la editora. Con lo fácil que era decirle que lo echaba de menos y que deseaba oir su voz…¿no habría acabado antes y evitarnos toda esta pedantería cultureta?).

03-11-2009

Lectores y empatía

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Sabiduría popular, De jardines ajenos - Princesa Sigrid @ 10:40

Cóncavo y convexo

Hace poco tiempo, o quizás mucho por lo lentos que son los días desde hace una semana, le recomendaba a alguien la lectura de The act of reading de Wolfgang Iser. Si algún teórico de la literatura tuerce el morro al leer esto lo siento muchísimo, pero fue un libro fetiche para mí cuando comenzaba a navegar por mundos teóricos, por los que sólo en muy contadas ocasiones me arrepiento de no transitar. No es tan complaciente como Frye o tan polémico (¿?) como Derrida o Paul de Man (Todavía me acuerdo de una conferencia de Terry Eagleton llamándoles "la mafia de Yale", jijiji), pero pocas veces me sentí reflejada como lectora de forma tan fiel. Otro día hablaré de Jauss, de Umberto Eco y de más figuras señeras del star system teórico. Hoy sólo de un "conceto" (que diría mi amiga Encarnita Alcázar) que manejaba el sesudo alemán.

Iser habla de la existencia de un lector implícito, ese que habita, de forma inconsciente en la entelequia muchas veces absurda de la obra literaria. El que ayuda a construir, a elaborar, el que coopera. Bueno, esto dicho y contado de forma muy somera, que tampoco están los tiempos para marcarse pedanteces. Yo tengo lectores magníficos: me siguen, me leen, muchos me quieren incluso, a algunos les gusta lo que escribo, otros siempre intentan ver detrás el armazón de realidad-qué sería de nosotros sin los exégetas modelo "Aquí hay tomate"-y tengo, sobre todo, lectores cooperantes. Los que hacen que me apetezca salir de vez en cuando por esta pantallita y marcarme un rollo patatero como este. Los que comentan (¿hay alguna forma mejor de construcción literaria in absentia que los comentarios de un blog?), los que me envían mensajes fuera de la virtualidad (¿será un palimpsesto modelo Genette?. No sé), los que quieren seguir un relato esbozado, e incluso los que se apoyan en ciertas tradiciones para cerrar una ficción que puede quedar un poco coja (esto podría ser un pastiche, no sé lo que diría Fredic Jameson, el inconsciente posmoderno y tal y tal).En fin, chatos, que hasta yo puedo hablar de cronotopos bajtinianos. Pero mira que la cosa no va por ahí.

Lo que quiero decirte es que sé que estás delante de tu pantalla espiando mis líneas. Que posiblemente no hagas ningún comentario, ni me envíes mensajes, ni digas nada de nada. Porque quieres gastar el tiempo, casi compartido, desde el silencio y las sombras. No sé si tengo derecho a echarte de menos, a lo mejor nunca has estado, a lo mejor sí. Pero lo que sí que añoro son las cosas que no sucedieron por miedo o por un exceso de empatía.  No lo sé. Y eso, madre mía, sí que es una gran paradoja postmoderna.

Quiero leerte, en cualquier soporte.

 

 

 

 

30-10-2009

Fragmentos de un diario futuro (final, por el momento)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto - Princesa Sigrid @ 00:56

 

Un final abierto 

 

 

Siempre me han gustado los finales abiertos. Como espectadora, como lectora ,quiero ser quien descubra o participe de la suerte de esos seres frente a mí, en la letra impresa, en la imagen. A veces hay un guionista malsano, o un pesadito de esos que tocan en la fila de delante, que nos incordian con su sapiencia o punto de vista impuesto, porque sí, porque quieren. Y carpetazo al asunto.

A mí me gusta seguir imaginando qué sucede con tal o cual personaje, con esa historia que acabo de escuchar o presenciar, cómo las posibles vías van perfilandose en mi  cabeza cuando voy saliendo del cine o cuando cierro de golpe el libro recién terminado. ¿Tendrían al final las estirpes condenadas a cien años de soledad una segunda oportunidad sobre la tierra? ¿El niño que en ocasiones ve muertos podrá, con el tiempo, predecir más futuros? ¿Pueden un gendarme y un tabernero borracho iniciar una amistad en un aeródromo? ¿Cómo sería Lolita más allá de los treinta años? ¿Y lady Lindon? ¿Le seguiria temblando el pulso al firmar la asignación del que fue su marido al compás de una zarabanda? Puedo pensarlo, digerirlo, alargarlo. Esbozar posibilidades cómicas, dramáticas, trágicas incluso. Dar rienda suelta a la encrucijada cerebral que me provocan, como espectadora, como lectora, mi empatía enfermiza con algunos personajes e historias. Pero claro, el amor es un juego plagado de cartas marcadas. No puedo cortar el traje guionístico como una quiere. Porque quizás, y solo quizás, uno de los actores actúa como cree que el férreo guión, voluntariamente escogido, le impone.

Yo creo  que entre dos personas que se quieren no hay final ambiguo que valga. Y que el tiempo, el peso y el paso  del tiempo,no tapará nunca todo lo que ellos fueron. Lo que son. Lo que llegarán a ser. A pesar de ellos mismos. A pesar de la propia vida. Las historias  escritas entre dos son un intenso equipaje. Siempre.

(Nota final: Aunque algunas veces, solo algunas veces, "demasiadas cosas tengan que cambiar para que todo siga siendo igual").

26-10-2009

Fragmentos de un diario futuro (VIII)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto, Amigos y vecinos - Princesa Sigrid @ 11:51

Reír y reír

 

Siempre me has hecho reír muchísimo: tus ideas sobre las relaciones entre hombres y mujeres, tu interés por las vidas privadas de los camareros, cómo te enfadabas cuando hablabas de libros divulgativos, cómo silbabas a todas horas distintas melodías para mofarte de mi pésimo oído. Sí, me hacías reír. Incluso en los momentos de intimidad más solemne, reíamos si nos enredábamos juntos. Muchas veces sin pretenderlo, sólo hablándome de la sorprendente empatía que descubrimos en los ojos del otro, al comenzar frases tú y terminarlas yo, al echar la mano al teléfono para llamarnos al mismo momento, al reconocernos, adolescentes y absurdos, en conversaciones en las que ninguno de los dos quería colgar… Reíamos cuando devorábamos juntos el tiempo. Reíamos cuando hacíamos recuento de instantes infinitos. Me hacías reír al doblar la ropa cuidadosamente sobre la silla, en un dormitorio que era una leonera, colocando así, como en un tablero de ajedrez, los calcetines frente a tu camisa, el cinturón colgando del vaquero, tu mochila al pie y tus zapatos a un costado….Un día dejé de ver tu sombra llegando a mi portal, asomada a mi balcón, pertrechada de sonrisas para gastar y de tiempo para compartir. Y con tantos y a la vez tan pocos momentos de risa, no entiendo cómo hoy, de la forma más rara, me haces llorar.

22-10-2009

Solo ( o sólo) con azúcar

Entrada que viene de: La flor de mi secreto - Princesa Sigrid @ 20:26

 

 mug de desayuno

 

Tomábamos café juntos todas las mañanas, nada más levantarnos. Era divertido sentarse a la mesa con la legaña puesta, desparramar todas las ocurrencias mañaneras que contenía el frigorífico para, después, querer solamente tomar café. Yo lo tomaba solo y él con mucho azúcar. Me gustaban aquellos ritos: yo ponía mi tazón favorito-que tenía un dibujo de Tintín y Milú-frente a él, le colocaba también una servilleta muy dobladita y un azucarero por si quería repetir. A veces sonaba la radio y le comentaba en alto, con muy galaicas interjecciones, las noticias que iban llenando el lento desperece de la mañana. Un día me di cuenta de que aquello no era bueno. No, no tenía sentido hablarle a una fotografía recortada del Hola. Tampoco era muy sano servirle café que, como es natural, no se tomaba. Pero ahora que Kyril de Bulgaria se divorcia, creo que voy a rescatar su foto olvidada y a  volver a darle el desayuno, que ya decía Arguiñano que todos los divorciados son unos malcomidos.

 

19-10-2009

Despertares (2)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto - Princesa Sigrid @ 08:56

 

Tapada con la sabana, miro hacia atrásEn medio del rigor del duermevela, pudo entrever su cuerpo al trasluz. Le gustaba mirarla así, cuando abandonada a todo se incorporaba y encendía un cigarro. Recordaba todos los ángulos de su cuerpo, un cuerpo que le hacía temblar sólo con verlo, por eso se sonreía cuando ella, en un gesto innato de pudor absurdo mamado en cole de monjas, se tapaba los pechos con la sábana. Su cuerpo,una intensa geografía que podía adorar, perseguir, recorrer y agotar sin brújula ni víveres. En esa antología de piel salvaje quería quedarse a vivir. Preparaba el momento para decírselo, porque en el íntimo vacío de su corazón, no había espacio para explicaciones. Había comprendido que aquellos vaivenes de deseo eran la frontera última,y, por una vez en la vida, se rindió a las palabras. Cuando ella lo desarmó con aquel gesto cómplice de pellizcarle la nariz, el discurso salió de su boca casi sin pensar. Automáticamente se arrepintió, porque, aunque su experiencia en esas lides era nula, casi sabía que el amor, la mayor parte de las veces,es mentira.

14-10-2009

Despertares (1)

Entrada que viene de: La flor de mi secreto - Princesa Sigrid @ 09:50


 

 

 

Se volvió hacia él con mucho cuidado de no dejar caer la ceniza del cigarro que acababa de encender. Instintivamente, se cubrió los pechos con la sábana. Aspiró el humo y lo miró. Derrotado, el cuerpo desnudo del hombre era el escenario feliz de una batalla recién terminada.Exploró el espacio que había crecido entre ambos, recorrió con la vista sus paisajes más íntimos, y reconoció el olor a la suma de deseos. Se acercó y le pellizcó la nariz, en gesto de familiaridad trabajada. Cuando él abrió los ojos, soñador y satisfecho,quiso abrazarla y recomenzar la coreografía previa al amor. Mirándola intensamente, le dijo: "Creo que te quiero y sabes que me cuesta mucho hablar de sentimientos". Ella, bajó la vista, desarmada. Comprendió que no era un buen momento para decirle que, aunque llevaba días intentándolo, no conseguía recordar cómo se llamaba.

13-10-2009

NO a la pornografía infantil

Entrada que viene de: Reality bites - Princesa Sigrid @ 10:54

La iniciativa de Nacho de la Fuente ya suma más de 9000 enlaces. Contra esto, por favor, todos unidos.